DALE CINE PRESENTA
Ciclo de análisis de directores: Ingmar Bergman
Coordinado por Sergio Zadunaisky, especialista en cine
Desde el 06 de mayo durante cuatro miércoles a las 20.15 horas en Belgrano.
Al igual que otros maestros del séptimo arte, como F.W. Murnau, John Ford, Robert Bresson o Federico Fellini, el cine de Ingmar Bergman se fundamenta en un estilo demasiado personal e intenso, sin posibilidades de continuidad, sin discípulos conocidos. Nada en ella es lo suficientemente “accesible” como para verse reducida a una serie de gimmicks o fórmulas más o menos magistrales, capaces de ser reproducidas o retomadas por otros. Quizá por ello, numerosos e importantes cineastas han manifestado públicamente su admiración, su perplejidad o sus reparos hacia la obra del realizador sueco con inusual vehemencia:
“En un primer nivel están los directores que ofrecen al público un buen y sólido entretenimiento, año tras año. En un segundo nivel, están los artistas que hacen un cine más profundo, más personal, más original, más excitante… Y finalmente, por encima de todos ellos, está Ingmar Bergman, que es probablemente el mayor de los artistas del séptimo arte, a todos los niveles, desde la invención de la cámara cinematográfica”. (Woody Allen)
“Las películas de Ingmar Bergman se han adentrado en rincones de la mente y el alma humana donde yo jamás me atrevería a asomarme”. (David Cronenberg)
“No veo a Bergman como un director religioso. Creo que es un ateo convencido y que sus películas nos dicen que no hay nada más allá de esta vida. Pero eso no es problema para que haga un cine espiritual y humanista”. (Terence Davies)
Dinámica de trabajo:
Ilustración con proyección de fragmentos de películas en pantalla grande.
Duración: 4 clases de dos horas, frecuencia semanal
Costo: $ 150.-
Lugar: barrio de Belgrano
Fecha de inicio: Consultar enviando mje. a dalecine@gmail.com
Programa del curso:
Clase 1
“Noche de circo” (Gycklarnas afton, 1953)
Noche de circo, una de las obras más desesperadas y negras de Bergman, es una película fuertemente influenciada por el teatro de Strindberg. La historia transcurre en un circo con unos personajes llenos de dudas y de temor, completamente distintos a los titiriteros festivos y esperanzados que pueblan las películas de Fellini.
Encuadres barrocos y una fotografía deliberadamente opresiva y llena de connotaciones expresionistas, que aparecerían con frecuencia en su cine inmediatamente posterior, y que ya se habían apuntado en su cine anterior, con esos espacios vacíos, donde evolucionaban los personajes y la utilización de los claroscuros.
“Cuando huye el día” (Smultronstället, 1956)
Cuando huye el día es uno de los pilares del cine de Bergman. Rodada en el mismo año que El séptimo sello, la película nos narra un día en la vida de un hombre, el profesor Isak Borg (Victor Sjöström). Este día concluirá con la entrega por parte de los académicos universitarios de la distinción de Doctor Jubile a Isak después de 50 años de ejercer su profesión de médico con éxito. Durante ese día que transcurre mientras viaja en coche con su nuera (Ingrid Thulin) le sucederán una serie de sueños en los que recordará sus años jóvenes, además se pondrá sobre la mesa la relación dificultosa con su hijo y con su nuera, de la que termina teniendo un concepto bien distinto una vez que termina la película.
Clase 2
El séptimo sello (Det sjunde inseglet, 1957)
Considerada por muchos la obra maestra de Bergman, EL SEPTIMO SELLO es, sin dudas, su film más popular y conocido. Utilizando la figura de un caballero que regresa de las Cruzadas y encuentra su tierra arrasada por la peste el autor logra plasmar una profunda reflexión acerca de la fe y valiéndose de una puesta en escena magistral, abrigada por una atmósfera de singular significado, opresiva y esperanzada a la vez consigue ubicar al espectador ante la necesidad de tomar partido. La presencia “física” de la muerte, con la que el caballero juega una partida de ajedrez que pauta los destinos de los personajes, constituye un aporte incomparable a la expresión cinematográfica, arquetípica como la escena de las escalinatas en POTEMKIN
“Los comulgantes” (Nattvardsgästerna, 1962)
Un pastor protestante realiza su trabajo litúrgico con la iglesia casi vacía. Está enfermo y solitario, y el amor de la maestra Marta se ha vuelto para él una carga insoportable. Su vida está seca y sin sentido y cuando un campesino y su esposa vienen a pedirle un consejo es incapaz de ofrecer ninguna clase de ayuda. Poco después el campesino se suicida y Thomas, el pastor, se encuentra ante un abismo vacío que nada es capaz de llenar.
La crisis de las relaciones personales, la incapacidad de amar, la incomunicación y la soledad, la ausencia de un sentido lógico de la vida y sus arbitrariedades, de la existencia de uno mismo, se entrecruzan a través de la tortuosa vivencia personal del pastor Tomás Ericsson (Gunnar Bjöstrand), quien no puede dar alivio a sus feligreses ni a su propia alma.
Clase 3
La hora del lobo (Vargtimmen, 1968)
“Hubo un tiempo en que las noches eran para dormir, para soñar y levantarse sin temores”, dice el protagonista de La hora del lobo, el pintor Johan Borg (Max Von Sydow), quien se ha recluido en la isla de Farö-ese emblemático espacio cerrado bergmaniano, de impresionantes acantilados e imponentes playas-, incapaz de comprender/asimilar el mundo exterior, devorado por sus propios fantasmas. Es ésta una maravillosa muestra de cine fantástico, terrorífico, que nada tiene que ver con las más trilladas convenciones del género, con sus artificios y sus trucos. La hora del lobo ahonda en los desarreglos del espíritu y Bergman se convierte en el oficiante de un misterio insondable, sobrecogedor.
Gritos y susurros (Viskningar och rop, 1972)
La película nos cuenta la historia de 3 hermanas que han estado distanciadas durante mucho tiempo y que vuelven a encontrarse cuando una de ellas padece un cáncer terminal. Las tres en la casa, acompañadas por la fiel sirvienta (Anna) se quedarán para hacer compañía en las últimas horas a Agnes (Harriet Andersson). En su libro Imágenes, Bergman comenta que la utilización del color rojo en esta película simboliza el interior del alma humana. Además de estos recursos fotográficos, al director utiliza procedimientos oníricos (p. ej. la resurrección de Agnes) para tratar en esta obra algunos de los temas predominantes en su filmografía: la muerte, la fe religiosa y la incomunicación entre las personas.
Clase 4
El huevo de la serpiente (1977) Duración: 119´
Una vez terminada Cara a cara, Bergman decide realizar su inmediata película fuera de Suecia. Con capital alemán y producida por Dino De Laurentiis dirige El huevo de la serpiente, una atípica película del director cuya estructura cinematográfica es, posiblemente, la más convencional de toda su obra. Lejos de exhibir los miedos internos de sus personajes, aquí el horror está introducido por un elemento externo. Sus personajes se mueven en una fantasmagórica Alemania llena de miseria y de tristeza, completamente desolada. Ese aislamiento remite, de alguna forma, al de los protagonistas de El silencio, y la trama en la que se ven envueltos es una trama sin salida posible, la muerte está presente continuamente, desde las primeras escenas. Bajo ese punto de vista la película no deja de ser una continuación de su obra, pero la forma de realizarla, como si un film de suspense se tratara, y la aparición de una serie de personajes algo convencionales y esquemáticos, redujo el interés de la película, que, sin embargo, no es en absoluto despreciable, ni siquiera en el contexto de su obra.
Sonata otoñal (Höstsonaten, 1978)
“La idea de trabajar con Ingrid Bergman era antigua, pero no es el origen de esta historia. La última vez que la había visto fue en el festival de Cannes con ocasión de la proyección de Gritos y susurros. Entonces me metió una carta en el bolsillo, donde me recordaba que le había prometido hacer una película juntos” (Ingmar Bergman, en su libro Imágenes).
Sonata otoñal aborda de manera clara la dificultad de conciliar el temperamento artístico con las emociones humanas más simples: el film diserta acerca del papel que juega el artista t su arte en la sociedad, de la figura del artista como trabajador, del arte como disciplina.