Dale Cine comienza en marzo un curso sobre Billy Wilder
¿QUIÉN DEMONIOS ES ESE BILLY WILDER?
Curso de cine dictado por Sergio Zadunaisky
Billy Wilder es un enigma para cualquiera que siga su cine o su vida. Hay una gran contradicción entre sus entrevistas, sus planteamientos personales y profesionales y su obra.
A Wilder le hubiese gustado poder contrarrestar los ataques de cuantos se han cruzado en su camino utilizando simplemente una palabra demoledora, por algo aprendió el oficio de vivir y de hacer cine junto a maestros tan crueles y odiosos, para los demás, pero al mismo tiempo lúcidos, simpáticos e inteligentes como Ernst Lubitsch o Eric Von Stroheim.
La lengua viperina del director, sus hirientes palabras cargadas de un humor sarcástico, sólo se le puede comparar en Hollywood a las réplicas del temido Alfred Hitchcock.
Su venganza (y también su defensa) personal, contra el mundo, los seres y en definitiva la vida, ha consistido en arremeter con humor y cinismo contra todo. Asumió desde pequeño (o le habían convencido de ello) que en la vida hay que triunfar y que la victoria, la única posible, era llegar a los Estados Unidos. Una meta tan inútil como las demás.
Nacido en 1906 en un pueblo remoto del imperio austrohúngaro en el seno de una familia judía, Billy Wilder padeció los primeros estragos del antisemitismo en Viena, donde en 1925 empezó a trabajar como periodista, y luego en Berlín; por suerte, cuando Hitler subió al poder, prefirió huir a París en vez de unirse a su familia en la peligrosa Austria. Llegó luego a Estados Unidos, con lo puesto y sin saber una sola palabra de inglés. Diez años después escribía sus propios guiones y dirigía sus películas. Se codeó y batalló con los grandes productores de Hollywood y con Humphrey Bogart, Marilyn Monroe, Bing Crosby y Peter Sellers; mantuvo una estrecha amistad con William Holden, Audrey Hepburn, Jack Lemmon y Walter Matthau; ganó seis Oscars; amasó una gran fortuna con sus películas y colecciones de arte. Sin embargo, pese a todo, consciente de su fuerte acento extranjero, Billy Wilder siempre se consideró un extraño en Hollywood.
Dale Cine te invita a conocer y a adentrarte en la vida y la obra de este genial director, al que el cineasta español Fernando Trueba, osó llamar nada menos que “Dios”. Cuatro clases, ocho películas, para repasar la carrera de uno de los realizadores más influyentes del cine norteamericano.
Comienza el miércoles 04 de marzo a las 20.15 horas, en el barrio de Belgrano.
Programa
Aclaración
El curso comienza, no con una película de Billy Wilder, sino con un film de uno de los directores que más influyó en su carrera, Ernst Lubitsch. “Ser o no ser”, considerada una de las obras mayores del cine de todos los tiempos. Wilder tenía un cartel en su oficina, al que recurría cada vez que se atascaba al escribir: “¿Cómo lo hubiese hecho Lubitsch?”
Las películas no se exhibirán completas, sólo fragmentos para su análisis, por eso deben ser vistas antes de cada clase.
Informes e inscripción: dalecine@gmail.com
Clase 1
“Ser o no ser” (To be or not to be, Ernst Lubitsch, 1942)
Segunda Guerra Mundial. Varsovia, durante la ocupación alemana. El profesor Siletsky, un espía al servicio de la Gestapo, está a punto de entregar una lista con el nombre de los colaboradores de la resistencia. Joseph Tura, actor polaco intérprete de Hamlet y esposo de María Tura, también conocida actriz, intentará solucionar esta peligrosa situación y, con la ayuda de los actores de su compañía, se hará pasar sucesivas veces por el cruel coronel Erhardt y por Siletsky para entrar en el cuartel general de las SS.
“Semilla de maldad” (Mawaise graine, 1934)
Wilder rodó esta película en París, en el camino (de su huida) de Berlín a Hollywood. Cuenta la historia de un grupo de delincuentes juveniles, dos de los cuales se enamoran mutuamente y quieren salir de este ambiente, arriesgando sus vidas. Al final está el viaje a la libertad, a América. La película fue, por necesidad, verista y se rodó en un garage y en las calles de Paris. Según el propio Wilder, esta película se adelantó a la Nouvelle Vague y al Cinema Verité franceses.
Clase 2
Pacto de sangre (Double indemnity, 1944)
Una novela de James M. Cain, un guión de Billy Wilder y Raymond Chandler, y el primer film noir de Billy Wilder. De Cain sólo quedaron los rudimentos de la historia. Wilder y Chandler construyeron el guión a base de una serie de flashbacks, y añadieron, a modo de comentario a los diálogos, la voz en off del protagonista, y convirtieron al personaje femenino, que en la novela de Cain era más bien pequeño-burgués, en una peligrosa mujer fatal.
La forma en que Wilder muestra la parte miserable de California, su presentación del sueño americano de felicidad, dinero, éxito y familia, como callejón sin salida, demuestra que la colaboración del co-autor Chandler no pudo haber sido tan mala.
El gran carnaval (Ace in the hole, 1951)
Charles Tatum es un periodista sin escrúpulos que atraviesa una mala racha a causa de su adicción al alcohol, y que se ha visto obligado a trabajar en un pequeño diario de Nuevo México. Cuando un minero indio se queda atrapado en un túnel, Tatum ve la oportunidad de volver a ser alguien en el mundo del periodismo dando espectacularidad al caso y alargando el rescate en connivencia con el sheriff de la localidad.
El aspecto desconcertante de la visión de Wilder sobre Charles Tatum es que no silencia la corrupción y el oportunismo de este hombre que maneja las noticias y las vidas humanas como si se tratara de papel viejo reciclable.
Clase 3
Amor en la tarde (Love in the afternoon, 1957)
Maravillosa comedia romántica ambientada en París que narra los amoríos entre un millonario playboy americano y una encantadora e inocente joven, hija de un detective privado, que está al corriente de las andanzas amatorias del estadounidense.
Un homenaje a Lubitsch, y al mismo tiempo una de las películas más cálidas y tiernas de Wilder. En los papeles principales: Maurice Chevallier y Gary Cooper, dos estrellas de Lubitsch. La protagonista femenina: Audrey Hepburn, la actriz más joven y menos cínica de Wilder.
Una Eva y dos adanes (Some like it hot, 1959)
Joe y Jerry son dos músicos del montón que se ven obligados a huir después de ser testigos de un ajuste de cuentas en tiempos de la ley seca. Ya que no encuentran trabajo, deciden vestirse de mujeres para tocar en una orquesta. Joe pronto asumirá un doble rol, ya que finge ser un magnate impotente para conquistar a Sugar Kane, mientras que Jerry es perseguido por un millonario que quiere casarse con él creyéndose que es, en realidad, una mujer.
A primera vista sólo se trata de una comedia muy divertida con un ritmo vertiginoso, y simplemente por eso ya es una obra maestra. Una segunda mirada nos descubre una película tan inquietante como una pesadilla, y tan estremecedora como una película de horror.
Clase 4
Piso de soltero (1960)
C.C. Buxter es un ambicioso empleado de una firma de seguros de Manhattan. Es soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para que se encuentren con sus amantes; él confía que los sucesivos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Le proponen para un ascenso y Sheldrake, el director, descubre el motivo. También éste solicita las llaves de su estudio para citarse con Fran, una ascensorista de la cual Buxter estuvo enamorado. Al regresar una noche a su casa, Buxter descubre a Fran desvanecida por sobredosis de somníferos; la joven ha intentado suicidarse tras discutir con Sheldrake.
Lemmon y MacLaine componen dos maravillosos personajes, dos almas bondadosas y solitarias que nos regalan una impagable comedia llena de sutileza, sonrisas y ternura. Otra indiscutible obra maestra del inigualable Billy Wilder.
Fedora (1978)
Fedora, una anciana estrella de cine, fallece en París atropellada por un tren. En su funeral, un productor de cine recapacita hacia las anteriores dos semanas y en aquella parte de su muerte en la que él pueda haber influido. Había ido a Corfú para seguir su pista, hasta llegar a su isla privada en donde ella vivía con una enfermera, una anciana condesa, y el cirujano plástico que asombrosamente conseguía mantenerla con una exitosa apariencia juvenil.
Aquí se cierra el ciclo: Fedora es una remake de todas las películas de Wilder, la continuación de “El ocaso de una vida”, un comentario sobre la vida y la muerte de Marilyn Monroe, un ajuste de cuentas con la industria cinematográfica – y un homenaje al cine.