Thursday, May 1, 2008

Vista en el Bafici. Redacted, de Brian de Palma


 

Redacted

(EEUU/Canadá, 2007)

Dirigida por Brian de Palma, con Eric Anderson, Patrick Carroll, Rob Devaney, Izzy Díaz.

(Crítica escrita por mí para el sitio de cine Cineismo, www.cineismo.com)

La filósofa, escritora y guionista Susan Sontag escribió en 2004, a partir de la exposición pública de fotos de soldados en Irak torturando con alegría a hombres y mujeres en Abu Ghraib, un artículo titulado “¿Qué hemos hecho?” Allí, Sontag hablaba del uso de las imágenes en las guerras modernas, que antes eran de patrimonio exclusivo de los corresponsales  periodísticos y hoy, cámaras digitales mediante, son de los soldados mismos, que se las intercambian entre ellos o las envían rápidamente a cualquier lugar del planeta. Y agrega que “son esos mismos soldados los que posan, pulgares hacia arriba, ante las atrocidades que cometen (…). Lo que se deja ver a través de estas fotografías es tanto la cultura de la desvergüenza como el reinado de la admiración por una brutalidad imperdonable.”

La película de De Palma, ganadora del León de Oro a la mejor dirección en el último Festival de Cine de Venecia, pone el foco sobre un tema que también tratan otras películas recientes, como “El sospechoso” (Rendition, Gavin Hood, 2007) y como “La conspiración” (In the Valley of Elah, Paul Haggis, 2007), film que podría funcionar como una continuación de Redacted, una contracara de la moneda de la violencia y el comportamiento del ejército estadounidense en Irak. Basada en un caso real de violación y masacre de un grupo de civiles indefensos por parte de soldados estadounidenses, Redacted nos introduce en la intimidad de los uniformados, filmada por uno de ellos, aspirante a director de cine. La película de De Palma trata sobre hechos ocurridos en Medio Oriente, donde pelean los soldados  de E.E.U.U. y la de Haggis es sobre esos mismos soldados cuando vuelven a casa. Las dos películas comparten el uso de las imágenes registradas por los soldados para mostrar la banalidad del horror con toda su indolencia y ferocidad.

El italo-americano vuelve a sus comienzos haciendo un film puramente político y contestatario sin abandonar su constante uso de las imágenes como motor y fundamento principal de sus historias. Y la fuente de esas imágenes no es sólo la de una cámara de video, sino también las páginas web de uno y otro bando, You tube, las cámaras de seguridad y las de la televisión. Este mosaico multimediático se completa con aquellas imágenes registradas en la cabeza de cada uno de los soldados, imágenes que, como denuncia uno de ellos al terminar la película, no se borrarán jamás de su mente, torturándolo hasta el fin de sus días.

En su país, de Palma es considerado un terrorista potencial, que con su película impulsa la creación de nuevos atentados. Acá la discusión no es sobre qué muestran las imágenes, sino qué pasa cuando toman estado público. En su artículo, Sontag decía : “Así que ahora las fotos continuarán “agrediéndonos” – como muchos estadounidenses seguramente se sienten. ¿La gente se acostumbrará a ellas? Algunos estadounidenses ya están diciendo que han visto “suficiente”. No así, sin embargo, el resto del mundo. La guerra sin fin: un fluir sin fin de imágenes. ¿Los editores de los diarios, las revistas, la televisión estadounidense considerarán ahora si mostrar más de ellas o mostrarlas sin cortes (lo cual, en algunas de las imágenes más conocidas, da una visión diferente y en algunas instancias más espantosa de las atrocidades cometidas en Abu Ghraib) sería de “mal gusto” o demasiado implícitamente político? Por político, léase: crítico de la administración Bush. Porque no puede haber dudas de que las fotografías dañan, como lo expresó el Sr Rumsfeld, la reputación de “los honorables hombres y mujeres de las fuerzas armadas que están protegiendo con coraje, con responsabilidad y con profesionalidad, nuestras libertades en todo el planeta.” Este daño – a nuestra reputación, a nuestra imagen, a nuestro éxito como poder imperial – es lo que principalmente deplora la administración Bush. Cómo es que la protección de “nuestras libertades” – y aquí se está hablando sólo de la libertad de los estadounidenses, el 6 % de la población del planeta – llegó a requerir la presencia de los soldados estadounidenses en cualquier país donde quiera estar (“en todo el planeta”) todavía no llegó a debatirse tampoco. Se está atacando a los Estados Unidos. Estados Unidos se ve a sí mismo como víctima del terror potencial o futuro. Estados Unidos solamente se está defendiendo contra enemigos implacables y furtivos.”

Sergio Zadunaisky

Posted by in 02:35:01
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