Con toda la Furia
Ayer a la noche vi en dvd una película de Fritz Lang, ese gran director alemán creador de, entre otras películas, Metrópolis (1926), M el vampiro (1931), La mujer del cuadro (1944) y Los sobornados (1953). Su título es Furia (Fury, 1936) y trabajan Spencer Tracy y Sylvia Sydney (la misma actriz que años después haría de viejecita risueña en Mars attacks! de Tim Burton). La historia cuenta la vida de Katherine y Joe, dos ciudadanos comunes y corrientes que se aman pero que por motivos de trabajo deben estar alejados por un tiempo. Él esta desocupado y ella consigue un trabajo en otro pueblo.
Cuando él, pasado un año, decide ir a verla, es interceptado en la ruta por un policía que se lo lleva detenido a una comisaría. Allí Joe, como uno de los falsos culpables de un film de Hitchcock, será declarado virtualmente responsable del rapto de una nena y encerrado en la cárcel hasta que se compruebe su culpabilidad en el hecho. Los habitantes del pueblo, enterados de la detención, comienzan a hacerse eco de rumores aparecidos de la nada, llegando a la conclusión de que Joe es culpable y que debe ser linchado por ello. El sheriff intentará detenerlos y pedirá a la Guardia Nacional que se haga presente, los políticos tratarán de aprovechar el incidente para su propio beneficio y la prensa estará allí para mostrarlo todo. La multitud enfervorizada quemará la cárcel y con dinamita hará volarla por los aires, con Joe adentro. Katherine, enterada del hecho, intentará salvarlo infructuosamente.

No contaré cómo sigue y termina esta historia que a setenta años de su realización se mantiene plenamente en vigencia, resaltando los valores jurídicos por sobre los intereses personales y la justicia por mano propia, el papel de la justicia y los medios y, en el orden moral, la batalla del hombre por no dejarse vencer por sus instintos y sus deseos de venganza. Muy recomendable.

