LO QUE VI (Semana del 31 de octubre de 2006)

IL PICARO LEONARDO

Como ustedes saben, los mas famosos artistas italianos del Renacimiento se hacían llamar como los futbolistas brasileños, es decir, por apodos. Así tenemos al Giorgione, al Canaletto, il Grecco y muchos más. Leonardo Pisano, matemático de Pisa, siguió la costumbre. Se hacía llamar Fi-bonacci porque era il figlio di Bonacci, alias que venía del padre, llamado bonacci, el buenazo.

¿A que viene todo esto? A que la serie numérica de Fibonacci es la primera pista visible del asesinato que ocurre en el Louvre en las primeras escenas del “El Código da Vinci”

Los protagonistas, Forrest Gump, Amelie y Gandalf, se desgañitarán durante los demasiados minutos que dura este film en encontrar claves, descifrar acrósticos, resolver crucigramas y encontrar pentimentos (huellas viejas en los cuadros que indican furcios o escenas que el pintor dejó truncas y reemplazó por otras que están en la superficie visible del cuadro) y todo para demostrar que el buen Jesús de Nazareth fue un respetable padre de familia además de fundar una nueva iglesia.

Aquí se cumple el axioma: “A libro plomo, película mas plomo” Ni Tom Hanks, ni Autrey Tautou ni Ian Mac Ellen pudieron hacer mas por este bodrio muy bien filmado y lleno de guiños para el público norteamericano, como la burla permanente a todo lo que sea  o huela a francés, Jean Reno incluído.

Consejo: si usted es un caballero templario, es obligatorio que la vea; si no lo es, cómprese un ejemplar de la revista De Mente y se va a entretener mas.

 

TEXAS – PARIS

Confieso que Wim Wenders me resulta contradictorio. “París Texas” está entre las que integran mi top ten de películas que más me han gustado. Pero “Las alas del deseo” figura entre las que mas sueño me han dado. O sea que “La búsqueda”, la nueva de Wenders,  me despertaba una mezcla de interés y de miedo a quedarme dormido.

Finalmente resultó una agradable sorpresa. Es una vuelta a lo más profundo de los Estados Unidos, sin militares prepotentes, políticos mesiánicos ni niños tontos que mascan chicle. Sam Shepard, que escribió la historia y la actúa, se asoció con Wenders y con su mujer, Jessica Lange para ofrecernos el drama de un actor famoso con todo el estereotipo que esto implica (drogas, sexo variado, peleas, divorcios y un largo etc) que quiere, como los personajes de la novela “Doctor Passavento” del español Vila Matas, desaparecer, huir, no ser mas lo que era, ser otro.

Pero hete aquí que se encuentra con dos, no uno sino dos, hijos que dejó como cabos sueltos en su azarosa vida disipada. Y esto le va cambiando la vida.

Es como “París Texas” sólo que en vez de buscar, encuentra. Vale la pena verla.

CEPILLAME QUE ME GUSTA

“Melissa P.” viene directa al video. No pasó por el cine. Mejor. La pregunta principal es que porque una buena actriz como Francesca Neri (aquí productora) y una señora mayor que porta un apellido de enorme prestigio en el cine como Geraldine Chaplin aceptaron participar en este mamotreto inspirado en la novelita porno de la italiana Melissa Pannarello, “Cien cepilladas antes de dormir”.   

Como soy pelado hace muchos años, no me puedo cepillar. Será por eso que no me gustó.

EL PLATO FUERTE

Mi hijo Sergio, el cinéfilo que dirige este blog (porque alguien tiene que dirigirlo para que no escriban cualquier cosa como yo) me consiguió una copia en dvd de “Más allá del bien y del mal” una de la directora italiana Liliana Cavani del año 1977.

La Cavani es una especialista  en pelis escabrosas (“Portero de noche, “La Piel”)

Esta no le va en zaga. Se lo ve al filósofo alemán  Nietzsche en sus amoríos formando una “trinidad” con la rusa Lou Andreas Salomé y con su amigo médico Paul Ree.

Nietzsche se vuelve loco, Paul Ree se hace homosexual y muere violado en una de las escenas mas escalofriantes quevi en mi vida cinéfila y Lou Andreas Salomé (que me parece que es la verdadera protagonista de esta historia) se acerca a Freud (seguramente para curar tanto desasosiego)

Es interesante, pero difícil, para verla con cuidado.

Hasta la semana que viene.

DAVID ZADUNAISKY