Mi amiga, la crítica de cine Martha Silva, me envió gentilmente sus comentarios acerca del último film de Trapero, que aun no he tenido oportunidad de ver y espero poder hacerlo pronto. ¡Gracias Martha!

NACIDO Y CRIADO: Argentina/Italia/Gran Bretaña.Director: Pablo Trapero. Interpretes: Guillermo Pfening- Martina Gusman- Federico Sequero-Tomás Lipan.

   Este film de Pablo Trapero, significa un claro paso adelante en su filmografía, después de “Familia Rodante”, en cuanto a un mayor compromiso narrativo y también en lo que hace a lo formal.

  Está rodada  en Cinemascope- lo que no es casual-  a efectos de utilizar el inmenso y solitario paisaje del Sur como escenario hostil, nada “decorativo”, donde el protagonista ( Guillermo Pfening) tratará de purgar su sentimiento de culpa y su tremenda desolación interna.

  Ha sufrido un accidente que terminó con una existencia familiar pulcra y perfecta, hecho que se escamotea en parte, y sólo se aclara hacia el final. Hay sin embargo una pista  en las primeras secuencias y es el tema “Sangre” de Palo Pandolfo, que va presentando una fisura en la perfección de ese mundo.

  En un aeropuerto semi abandonado , en una zona denominada “Turbio Viejo” , cercana a Río Turbio que funciona como un protagonista innominado, se lo ve realizando tareas de obrero y cazador – él ha  sido un sofisticado decorador de interiores- con la compañía precaria de dos  circunstanciales amigos. Transcurre allí una  existencia difícil, con un trauma sin resolver, que lo lleva a padecer reiterados ataques de angustia que tornan pesadillesca su vida.

   Nadie sabe lo que le ha ocurrido porque por el momento su tragedia aparece  como innombrable.

  Por ello- queriendo simbolizar este mutismo- no existe una narración clara ni lineal  de todo lo que ocurre en el Sur. Se apela a largas secuencias en las que se muestran los excesos escapistas del personaje y su desesperación ante sucesos límites- la muerte  por ejemplo- que le resultan  altamente conflictivos.

   El profundo contraste de este tipo de vida primitiva con la anterior, está señalada principalmente, por una música extraordinariamente dramática y un registro visual que resulta innovador y que marca esa oposición entre una vida pautada y casi sin conflictos y otra solitaria, sin rumbo, áspera y sin afectos.

  En este film hay una búsqueda encomiable de Pablo Trapero, con algunos hallazgos interesantes.

 

Martha Silva